EL AUTOR OBRA LA CRITICA CONTACTO  
 
 

La pizzería de Buenos Aires, los perros muertos y las empanadas.
21 de abril de 2008

Recientemente leí en un diario de tirada nacional, que una pizzería de la provincia de Buenos Aires había sido cerrada al público después de que unos inspectores de sanidad hallaran los cadáveres de dos perros en uno de sus frigoríficos. Las pesquisas ulteriores demostraron que la carne de estos animales iba a ser utilizada para cocinar empanadas, lo que no dejó de sorprenderme, pues siempre había entendido que eso de dar gato por liebre era otra cosa.

Hace unos años, entre diez y veinte, no lo recuerdo bien, se disparó un rumor similar en Benicàssim. Se comentó que el afamado Conejo al Ajillo de un popular restaurante de la playa era en verdad gato callejero. Afortunadamente para los residentes de aquel pueblecito costero, la cosa no fue nada más que eso, un simple y malintencionado rumor.

En la pizzería argentina, por el contrario, cuando los inspectores revisaron los tres frigoríficos del restaurante en busca de mozzarella caducada, jamón mal cocido y pollos sin pedigrí, se encontraron con algo mucho peor; salchicha de can y entrecot perruno.
¡La madre que los parió!

¿A ver si al final va a ser cierto eso de que en casa se come mejor que en cualquier otra parte?

 

Los calzoncillos del narco
15 de abril de 2008

Con fines benéficos se van a subastar hasta tres mil objetos personales del narcotraficante colombiano Juan Ramírez. Alias “el Chupeta”. Como no podía ser de otra forma, o sí, vete a saber, entre  los bienes a subastar se encuentran algunos de sus calzoncillos. Desconozco el valor que éstos pueden alcanzar en el mercado, aunque si no llevan incrustaciones de piedras preciosas…  dudo que tengan mucho valor.

En esta subasta destaca la colección de relojes Rolex del narco, aunque si me lo permiten les diré que eso de destacar no es nada difícil en este caso. Entre la exótica lista de bienes que se expondrán en breve al público encontramos también una lujosa nevera de importación, lapiceros de marca y una amplia colección de artículos de la gata japonesa. ¡Casi nada oiga!

En fin… parece ser que “el Chupeta” era hasta hace bien poco uno de los narcotraficantes más buscados por las autoridades de los Estados Unidos, aunque no sé si esto se debía a sus actividades al margen de la ley o a su dudoso gusto a la hora de invertir su fortuna, con calzoncillos de oro o sin ellos.